jueves, 22 de enero de 2026

EL EMPERADOR AMERICANO



En mi entrega anterior decía que detrás de las aparentemente alocadas palabras de Trump “hay toda una ideología y una nueva concepción del mundo”. Nueva que no es nueva, sino muy vieja, pues es la típica de un emperador borracho de poder. Decía nueva porque parecía que habíamos dejado atrás la “paz” de la Guerra Fría tras la Segunda Guerra Mundial. Era entonces, y parece que vuelve ahora, un mundo dividido en áreas de influencia por parte de la URSS y EEUU, centros del comunismo y capitalismo en la posguerra. Cámbiese la URSS por Rusia y añádase China y tendremos la equiparación actual. Trump me recuerda en gran manera a Nerón y Calígula, incluidos sus espectáculos pirotécnicos y circenses. Es un personaje verdaderamente repulsivo.

 

Y en estas circunstancias aparece la nueva pieza a cazar por Trump: Groenlandia. “A las buenas o a las malas” (el amo). Pero Groenlandia pertenece a Dinamarca, vieja nación europea perteneciente a la OTAN y a la UE. Y la OTAN está en la obligación de oponerse a cualquier agresión a un Estado integrante de ella. La postura mantenida hasta ahora por parte de Europa, de subordinación humillante y hasta de reírle las gracias al viejo autócrata, solo le da a este un mayor atrevimiento para sus tropelías. Porque quien necesita realmente a Groenlandia es Europa; más que EEUU. Por lo tanto, hay que defender la soberanía de Dinamarca frente a cualquier agresión. Y más todavía si es por parte de un socio de la OTAN. ¿O es que lo que busca EEUU es la destrucción de la OTAN y el debilitamiento económico-político de la UE? ¿O piensa en cambiar Groenlandia por Ucrania? De la mente del emperador americano cabe esperar eso y más. Otra cosa es que se lo permitan. Porque hasta ahora, ni el permiso internacional (Consejo General de la ONU) ni el permiso nacional (Congreso de EEUU) han operado contra ninguna acción de fuerza de Trump. También es verdad que lo de Venezuela ha sido una acción relámpago que aparentemente ha dejado todo como estaba, salvo el secuestro ilegal de Maduro, objeto de devoción de muy pocos. Aunque hay que recordar que ha ejercido muchas otras acciones relámpago en solo un año de mandato: ha atacado a Irán, ha bombardeado otros seis países y ha ayudado determinantemente a Israel para derrotar a Gaza, a la que ahora quiere gobernar.

 

Ante los excesos del amo, a Europa le urge unificar, para fortalecer, su posicionamiento de gran potencia frente a los imperios mundiales. Y no solamente por su propio interés, que también, sino porque Europa representa los mejores valores de una sociedad organizada democráticamente. Aunque no siempre ha sido así: recuérdense las aventuras colonialistas de las grandes naciones europeas y las barbaridades ocasionadas a los indígenas de los lugares colonizados. Pero hoy Europa es otra cosa.

 

El cambio de paradigma es tan claro y tan brutal que el análisis del futuro inmediato es necesario y urgente. De este futuro van a surgir, sin duda, amenazas y oportunidades. En el caso que nos ocupa, en Europa, o más concretamente en la UE, ha pasado a un plano primerísimo el Informe Draghi, que habrá que poner en marcha de manera acelerada, con una visión política que nos vaya dirigiendo a la configuración de la vieja idea de Delors de los Estados Unidos de Europa. Si hasta ahora la UE marchaba un tanto acomodaticiamente y sus decisiones iban encaminadas a parchear pequeños problemas, de ahora en adelante es urgente y necesario que la proa política dirija los pasos de sus actos y decisiones. De ahí la gran importancia de luchar contra todos los movimientos reaccionarios auspiciados por las otras grandes potencias, a las que no interesa una UE con estrategia única y fortaleza equiparable a la de ellos. El avasallamiento de Trump puede constituir una gran oportunidad para Europa.

La Unión Europea podría tener un importante papel como promotora de multilateralismo frente al proteccionismo de Trump.  Podría representar un fuerte protagonismo en la estrategia del libre comercio, de la lucha medioambiental y de apego a los valores democráticos, aspectos negados por Trump.

Pero también hay que confiar en la fortaleza de la democracia estadounidense. Su sistema de pesos y contrapesos es muy fuerte y ya ha dado ejemplo en dos sentencias federales que han echado abajo dos decretos de urgencia del emperador Trump. Parece ser que en las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre tienen muchas posibilidades los demócratas para comandar el Congreso. Ello supondría una clara derrota de la política imperialista de Trump y su posible regresión. Veremos. Esto no ha hecho más que empezar.

Mariano Berges, profesor de filosofía

jueves, 8 de enero de 2026

TRUMP, EL PUTO AMO

 


Le robo el título a Martín Caparrós, magnífico escritor y articulista argentino, porque me parece la expresión más ilustrativa entre todos los apelativos que se pueden predicar del presidente de USA.

¿Qué leyes y qué normas ha incumplido? El amo no tiene leyes ni normas. Nadie le lleva la contraria, y quien lo hace la paga. Y, en el caso de Venezuela, lo explica bien claro. La causa de la invasión es que Maduro es un “dictador ilegal”. Ah, que ustedes no sabían que había dictadores legales, pues ya lo saben. Y la finalidad de la invasión es que el amo va a poner orden en Venezuela y va a poner en marcha la producción petrolífera venezolana. Estamos hablando de la mayor reserva mundial de petróleo.

A partir del hecho inicial, todo son incertidumbres. Hay más preguntas que respuestas sobre el futuro de Venezuela. Lo que sí está claro es que la famosa Doctrina Monroe de “América para los americanos” (del norte) se cumple una vez más. Trump la llama “Doctrina Donroe”. También hay que decir que en esto Trump no es original, pues sigue la estela de los presidentes estadounidenses anteriores. Recordar Panamá y Noriega, Granada, Haití, Chile, Argentina, la Irak de Sadam Husein (esta con ayuda de Aznar)… Sin entrar en el expolio de Méjico, la guerra de Vietnam y otras. Lo que sucede es que el programa político de Trump hablaba de que no iba a empezar ninguna guerra y acabaría con las que ya había.

Trump es tan puto amo que se ha propuesto decidir cómo va a ser el mundo a partir de ahora. Europa puede ser otro damnificado, bien sea directamente o bien Rusia mediante. “Estas son las leyes de hierro que siempre han determinado el poder global, y vamos a seguir manteniéndolo así”, dijo el amo tras capturar a Maduro.

Desde mi desconocimiento geoestratégico mundial, percibo que el mundo se va configurando, una vez más, en zonas de influencia, bajo el mandato de los imperios respectivos Rusia, China y USA, y que los países bajo su imperio saben que, en cualquier momento, pueden ser objeto de la codicia imperial.

Europa del Este (y la no tan del Este), Taiwán y América Latina están bajo vigilancia. El resto de Asia y África también forman parte del futuro mapa a repartir. De momento, de Groenlandia ya ha dicho el amo que es suya, que la necesita para su seguridad. Estamos ante una nueva configuración del mundo. Las posturas tan ambiguas y tibias por parte de los mandatarios de Rusia y China ante la invasión de Venezuela así lo atestiguan.

Trump no se esconde: EEUU regresa a Latinoamérica bajo la promesa de “gobernar Venezuela” con la colaboración de la nueva presidenta interina. “Y si no colabora le irá peor que a Maduro” (el amo). Y se hará con el petróleo venezolano, con o sin el permiso internacional y nacional. Podría ser el principio de su nuevo imperio del Hemisferio Occidental, lo que incluiría a Europa.

¿Y Europa, que? Si Gorbachov finalizó con el mundo soviético, Trump puede finalizar con el mundo occidental, tal como está concebido hasta ahora. Europa y Canadá ya no son aliados de USA; estamos en el principio de una nueva relación. La OTAN parece ser el nuevo ámbito del cambio y la nueva relación Rusia-USA su consecuencia o su causa, según se mire.

¿Es Trump un loco millonario, maniático y caprichoso? No lo creo. Detrás hay toda una ideología y una nueva concepción del mundo. En solo un año ha dado suficientes pruebas de ello. Quizás se haga el loco para difuminar su poder intimidatorio, su vocación de depredador universal. De cualquier manera, la multipolaridad actual está empezando y es el momento en que Europa debe empezar a ser adulta respecto a USA y a los otros imperios. O la UE empieza a configurarse como una fuerza única con voz propia o pasará a ser una víctima más del amo. Habrá que desempolvar los informes Letta y Draghi sobre la nueva voluntad política de Europa para esta nueva manera de estar en el mundo.

Es fascinante el momento actual del planeta, si hacemos caso omiso de los muertos que quedan por el camino. Ya parecen no existir Ucrania ni Gaza, tras el caso Venezuela. Veremos cuál es la próxima figura del tablero mundial en aparecer en las primeras páginas de los medios: ¿Cuba?, ¿Colombia?, ¿Méjico?

En cualquier caso, hay que reconocer que la voz de Pedro Sánchez ha sido la voz europea que más claro ha hablado (al menos, hablado) sobre esta cuestión. Ha declarado que era “una violación del derecho internacional”, mientras Merz la ha calificado como “una acción compleja”, y la italiana Meloni se ha creído lo de la acusación narcoterrorista.

Mariano Berges, profesor de filosofía