sábado, 18 de febrero de 2012

La Religión en el sistema educativo

MARIANO Berges 18/02/2012

Aviso previo: cuando hablo de educación me refiero siempre a la educación obligatoria del Estado y financiada con recursos públicos. La privada y financiada con recursos privados no es asunto de este análisis.

La polémica generada por los sectores más reaccionarios de este país en torno a la Ley Orgánica de Educación (LODE) se centra fundamentalmente en torno a tres cuestiones: 1) el dinero que se paga a los colegios concertados; 2) la redistribución de los alumnos inmigrantes; 3) qué hacer con la asignatura de Religión (católica). Hoy solo me referiré a la tercera.

La LODE (1985), por obligación del Concordato, permitió impartir la asignatura de Religión en los centros públicos de enseñanza. El entonces gobierno socialista optó por una postura prudente por temor a una cierta "guerra de religión" y por ayudar a cerrar la fisura entre las "dos Españas". Seguramente fue una postura políticamente realista que permitió ocuparse de otros asuntos más urgentes. Hoy, sin embargo, no cabe mantener la misma postura. La sociedad española ha madurado en estos veintisiete años y el espíritu y la letra de la CE exigen avanzar en su realización en ésta y otras cuestiones.

La separación entre Iglesia y Estado es algo zanjado desde el siglo XIV con la doctrina del fraile franciscano y filósofo Ockham, que marca el final del teocentrismo medieval escolástico y posibilita así la aparición del antropocentrismo renacentista como transición hacia la modernidad. Pero España, con poco espíritu renacentista, líder de la iglesia católica tridentina frente a la moderna reforma protestante, retrasada endémicamente durante los siglos XVII al XIX, con la guerra (in)civil del siglo XX y sus secuelas nacional-católicas posteriores, llegó tarde y exhausta al siglo XXI. Ahora es el momento de pasar definitivamente a nuestra mayoría de edad como país, sin coartadas de peligros imaginarios o miedos fantasmales.

Con la Constitución de 1978 España es un estado aconfesional en una sociedad laica, y debemos ser coherentes con ello. Vale ya de hipotecar un asunto tan grave como la educación a los intereses ideológico-religiosos-económicos de la iglesia católica. La CE no exige la enseñanza de la religión en las escuelas. En su artículo 27 dice: "Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones". Pero formación no es lo mismo que escolarización ni que enseñanza, y el derecho queda suficientemente garantizado si nada impide a las familias ofrecérsela ellas mismas o buscarla al margen de la escolaridad obligatoria. Y aunque el Concordato con la Santa Sede sí que proclama derechos religiosos de los padres y la enseñanza de la religión católica en los centros públicos de educación, se trata de un Acuerdo claramente inconstitucional que debería haber sido ya revisado.

Actualmente está en el poder un partido conservador, que ha amagado y preanunciado algunos cambios en ésta y otras cuestiones. Otra vez aparece la incertidumbre de qué va a pasar con la asignatura de Religión, tras muchos años de vaivenes y malos entendidos. Es curioso que en estos momentos se hable poco de esto. ¿Significa que se da por consolidada la situación actual? Ahora se ha creado un problema artificial con la supresión de la Educación para la Ciudadanía y su cambio por otra asignatura con un título semejante, cuando las diferencias en la materia no están en las denominaciones genéricas sino en los contenidos de los libros de texto. Ya se encargarán las editoriales de producir lo que convenga con cada momento político.

El Consejo Escolar del Estado (entonces había gobierno socialista) ya se pronunció: la Religión debe estar fuera de los centros públicos y debe revisarse el Concordato con la Santa Sede, por ser pre/anti/constitucional. Aunque hay soluciones más contemporizadoras con el Concordato, como poner la Religión fuera o al final del horario escolar y sin alternativa ninguna para los alumnos que no cursen Religión. Esta solución, aunque excesivamente proteccionista con la religión católica, es la mínima justificable desde una perspectiva neutra, posición obligatoria para el Estado español. ¿Cómo quedará finalmente la cuestión? Porque el asunto se va a complicar más con los muchos miles de alumnos inmigrantes por curso que ya hay en España, muchos de ellos de religión islámica y con el mismo derecho de los católicos a recibir enseñanza religiosa específica. A ellos habrá que sumar los protestantes y judíos. ¿Es razonable en una España cada vez con más credos mantener la enseñanza confesional de todos ellos dentro de las escuelas?

Lo razonable en una siociedad avanzada y laica es, sencillamente, que las confesiones religiosas tengan vedado el acceso a la enseñanza obligatoria. Como he dicho al principio, ésta es una cuestión ya zanjada en el siglo XIV. Está claro que algunos quieren viajar al siglo XIII. Yo prefiero el siglo XXI. Profesor de filosofía

sábado, 4 de febrero de 2012

Gestionar la administración pública (II)

MARIANO Berges 04/02/2012

El problema de fondo que late en todo el artículo anterior y en éste es el análisis de los niveles políticos de las administraciones y de las relaciones entre política y administración. Ambos campos están muy relacionados ya que la política, por medio de las administraciones públicas, administra los recursos de la sociedad. Por eso, la Administración necesita de la política para llevar a cabo sus funciones principales.

Según el artículo 103 de la Constitución Española, la Administración Pública sirve con objetividad a los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho. Creo que esta declaración es un buen espejo donde mirarse todos para saber qué podemos esperar y qué debemos exigir a la Administración.

A nivel territorial, la Constitución de 1978 divide la Administración pública en tres niveles como consecuencia de la definición de un Estado fuertemente descentralizado:

"Administración General del Estado: es la administración central de todo el Estado español, encargada de llevar a la práctica el programa del Gobierno y de satisfacer los intereses generales.

"Administración autonómica: compuesta por todos aquellos organismos que gestionan competencias atribuidas total o parcialmente a las regiones y nacionalidades de España.

"Administración local: comprende las competencias que tienen atribuidas los municipios, las diputaciones provinciales o forales y los cabildos insulares.

"Otras Administraciones: por ejemplo, la Universidad.

En todas las administraciones públicas mencionadas anteriormente existe la problemática funcional y competencial entre políticos y funcionarios. Como una referencia del proceso habido desde el siglo XVII, tras el final de la monarquía absoluta y su sentido patrimonial de la Administración Pública, la doctrina política liberal gira alrededor de la idea de la protección y la libertad del individuo. De ello se deriva la separación de poderes: política y administración. Posteriormente, Max Weber consolidará el modelo legal racional weberiano de una Administración que está separada del y subordinada al poder político. Con Weber, sólo el político es responsable porque usa valores e ideologías. No así el funcionario, que ejecuta las propuestas del político.

Actualmente, tras la Segunda Guerra Mundial, la Administración se vuelve más compleja y se necesitan funcionarios con una mayor cualificación técnica en las distintas dimensiones de la Administración. Esta fase se conoce con el nombre de Nueva Gestión Pública. En ella se producen una serie de reformas administrativas que involucran una gestión por objetivos, usa indicadores de gestión, tiene un claro enfoque hacia el cliente de los servicios, no desprecia la externalización de aquellos servicios no esenciales, sin perder nunca el control y la propiedad del proceso. Y sobre todo, utiliza la evaluación como instrumento para mejorar los procesos productivos de servicios.

En teoría, el sistema debería funcionar perfectamente, ya que conceptualmente y competencialmente el asunto está claro. Sin embargo la percepción social es que funciona mal. En mi opinión, dos son los grandes problemas de la Administración: uno por comisión, la corrupción; y otro por omisión, la eficacia-eficiencia.

La corrupción es un abuso de poder que supedita el bien general al beneficio propio. Mediáticamente brilla más la corrupción de los políticos, pero históricamente es más constante la corrupción de los funcionarios. Aún más, los políticos no podrían corromperse sin la cooperación necesaria del funcionario, mientras que éste goza de mucha más autonomía para sus tropelías. El exceso de burocracia, que suelen mostrárnosla como una consecuencia de la complejidad, no es más que la telaraña que oculta la corrupción. Si hubiese una gestión ágil y transparente no habría corrupción.

La eficacia-eficiencia (hacerlo bien optimizando los recursos) es una consecuencia de la ausencia de auténticos directivos, con todo lo que la Nueva Gestión Pública conlleva, y de una inexistente coordinación político-administrativa que nos arrastra a la estéril compartimentación de servicios, que sirve para justificarse los políticos y funcionarios pero que deja a la sociedad sin una respuesta rigurosa a sus demandas.

Profesor de filosofía

viernes, 6 de enero de 2012

Lo fundamental y lo secundario

Lo fundamental y lo secundario

MARIANO Berges 06/01/2012

En general, cuando alguien pretende que algo no se conozca o que no funcione se dedica a boicotearlo distrayendo al público con cuestiones "importantes" o "urgentes". Lo que comúnmente se denomina como meter ruido en el sistema. En España y en Aragón hay demasiados asuntos en el candelero mediático como para que el ciudadano normal pueda valorarlos adecuadamente y diferenciar lo realmente importante de la mera distracción.

Al ruido hay que añadirle la crispación creciente entre los distintos personajes públicos. En España hay poca crítica política, que es suplantada por los cotilleos, por los silencios o directamente por los insultos. Sin embargo no parece que sea lógico, pues si algo caracteriza a un sistema democrático es que formal y procedimentalmente todo está en su sitio. La sociedad tiene unos expertos liberados (los políticos) para que, en la proporción que el electorado ha decidido, se dediquen a discutir, legislar y gobernar lo más conveniente para la sociedad. Además, tanto los empresarios como los trabajadores tienen sus organizaciones representativas con un potente papel de interlocución y capacidad de presión ante los distintos gobiernos. Todo debería funcionar razonablemente bien, incluso aburridamente. ¿Por qué, entonces, tanto ruido extra-institucional y tanta agresividad pública?

SE PODRÍA entender que los partidos o sindicatos con poca representatividad y que entendiesen que sus legítimos intereses y objetivos no estuviesen suficientemente defendidos, protestasen extra-institucionalmente para llegar a los medios. Y aún se entendería más que sectores marginales, sin ninguna representación y con una vida en condiciones durísimas y vergonzantes, explotasen y manifestasen extra-institucionalmente su rabia. Y aún se entendería más que los jóvenes protestasen radicalmente por su inestabilidad laboral y su incierto futuro. Pero ¿por qué meten tanto ruido los grandes partidos, las personas instaladas en el sistema? Habrá que pensar que hay algo vergonzante bajo las apariencias que define realmente el auténtico sentido de la cuestión.

Soy de los que creen en la política y en los políticos, en su necesidad general y en su prescindibilidad particular. Todos los políticos son necesarios como estrato representativo y cada uno de todos ellos son prescindibles individualmente. Soy también de los que piensan que la alternancia en el poder es conveniente y terapéutica. Pero todo ello como y cuando quiera la soberanía popular. Ésta es la cuestión fundamental.

Profesor de filosofía

miércoles, 28 de diciembre de 2011

los presupuestos de la DPZ


Los presupuestos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) fueron aprobados ayer sin ningún voto en contra gracias al sí del equipo de gobierno PP--PAR y a la abstención de los tres grupos de la oposición (PSOE, CHA e IU). De este modo, a pesar de la reducción del 12,40% respecto al año 2011, los grupos lograron un amplio consenso gracias a los acuerdos alcanzados para aumentar la inversión en los municipios y potenciar las políticas de empleo.

De esta manera, salieron adelante unas partidas que tienen en la ausencia de financiación ajena y la devolución tributaria al Estado las principales razones de ser de su reducción. "El presupuesto es de 163.366.625,28 euros, un 12,40% menos porque no se han empleado préstamos como en el curso anterior en el que se obtuvo uno de 13 millones", aseveró Luis María Beamonte, presidente de la DPZ. Asimismo, el también alcalde de Tarazona aseguró que la devolución obligada de 12 millones de euros fruto de los adelantos de la participación de los tributos del Estado "han marcado esta reducción".

El deseo de Beamonte antes de comenzar el pleno de lograr el mayor consenso posible se logró tras la aprobación de varias de las enmiendas presentadas por los grupos de la oposición.

En este sentido, la causa de que PSOE y CHA se abstuvieran en la votación, se debe al compromiso alcanzado por el equipo de gobierno para incrementar la partida destinada al Plan Especial de Servicios Básicos Municipales. "Inicialmente estaba presupuestada en cinco millones de euros y pedimos que se incremente hasta los siete", expresó Bizén Fuster, portavoz aragonesista. Finalmente y tras la aceptación en el pleno, el plan especial podrá contar con una convocatoria ampliable hasta los 14 millones de euros, una vez se conozca la liquidación del presupuesto del presente curso. Ello provocó la satisfacción y la abstención en la votación de Javier Lambán, portavoz del grupo socialista y anterior presidente de la diputación: "La única buena noticia que han recibido los municipios de todas las administraciones es la de este presupuesto", aseguró.

Por su parte, José Ángel Miramón de IU, viró el sentido de su voto de la negación a la abstención al lograr el compromiso del presidente de la DPZ para "la eliminación de la polémica figura de los Agentes de Desarrollo Local (ADLs)", apuntó el portavoz de la coalición de izquierdas tras la aprobación en el pleno.

Rajoy se debate entre congelar o rebajar el sueldo a los funcionarios



Prepara el decreto que incluirá además la actualización de las pensiones y la oferta cero de empleo público

El Gobierno dedicó su primer día de trabajo con normalidad a afilar la tijera para el decreto de medidas urgentes que aprobará en el Consejo de Ministros de este viernes. La congelación o la rebaja de los sueldos a los funcionarios de todas las administraciones será la decisión estrella y el Ejecutivo se debate entre dejar las remuneraciones sin cambios o reducirlas. Lo que no habrá en ningún caso es actualizarlas en relación a la inflación y mucho menos un aumento.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría avisó ayer de que el paquete del penúltimo día del año contendrá medidas «prioritarias e imprescindibles» para hacer frente a la crisis, pero no será el ajuste definitivo. Ese vendrá con los Presupuestos del Estado para el 2012, que se presentarán en marzo. Para abrir boca, el Consejo de Ministros aprobará la actualización de todas las pensiones a partir del 1 de enero, el decreto de no disponibilidad de gasto durante el primer trimestre del próximo año, la tasa de reposición cero para los funcionarios, es decir, que las plazas de los trabajadores públicos que se jubilan o fallecen no se cubren. La única duda por despejar es qué va a pasar con las remuneraciones de los empleados del sector público.

Dejar los sueldos de los funcionarios en la nevera por segundo año consecutivo supondrá un ahorro de unos 2.000 millones de euros, según los primeros cálculos gubernamentales. La medida afectaría a los trabajadores de todas las administraciones, 2,6 millones largos de personas. La mitad son asalariados de las comunidades autónomas, algo más de 600.000 de los ayuntamientos y diputaciones, 583.000 son funcionarios estatales y poco más de 100.000 cobran su nómina en el mundo universitario.

El presidente del Gobierno no dejó clara su posición antes de las elecciones. Concretó que no iba a subir los sueldos, y supeditó al conocimiento de las cuentas la decisión de congelar o la reducir. Una rebaja no se había producido hasta que José Luis Rodríguez Zapatero ordenó el 12 de mayo del 2010 una mengua del 5% de media. Congelaciones, en cambio, ha habido dos, la que dispuso Felipe González en 1994 y la de 1997, cuando Rajoy era ministro de Administraciones Públicas.

Mil millones más

No sería de extrañar que este viernes se apruebe la segunda rebaja de la historia ya que, según anticiparon dirigentes del PP, es necesario atajar el déficit desde el primer momento y un recorte de ese tipo implicaría por lo menos mil millones de euros adicionales de ahorro.

Sáenz de Santamaría no despejó ayer la incógnita, solo confirmó que el viernes habrá un decreto de medidas urgentes «para salir de la crisis». El ahorro que supondrá ese paquete aún no está cuantificado, pero ascenderá a varios miles de millones de euros ya que en el 2012 la reducción del gasto, como mínimo y siempre que se cumplan este año los objetivos de déficit, será de 16.500 millones de euros. Cifra que es muy probable que sea mayor porque parece poco factible que a fin de año los números rojos del Estado consigan bajar hasta el 6%. Con que se desvíen un punto, el ajuste aumentaría entre 10 y 12.000 millones de euros para alcanzar el 4,4% de déficit el próximo año, que es lo pactado con la Unión Europea y que para Rajoy es «irrenunciable».

Durante la toma de posesión de los nuevos secretarios de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, y de Comunicación, Carmen Martínez Castro, la vicepresidenta señaló que, sea cual sea la decisión que se tome, congelación o rebaja para los funcionarios, el Gobierno actuará con «sinceridad» y explicará sus razones de la medida.

El Gobierno, entretanto, ya trabaja para cumplir su calendario. Ayer envió al Congreso la solicitud de comparecencia de los ministros y la vicepresidenta. Prepara asimismo sus tres primeros proyectos de ley, el de estabilidad presupuestaria, transparencia de las administraciones y apoyo a los emprendedores.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La juventud española y el paro

MARIANO Berges 24/12/2011

Debo hacer una advertencia previa: este artículo está hecho con la aportación imprescindible de mi hijaDiana (31 años). Me parece un buen procedimiento para hablar sobre los jóvenes.

Los jóvenes actuales españoles están bien preparados y conectan con las tecnologías e idiomas modernos mejor que ninguna otra generación. Sin embargo, va a ser la primera generación que no sólo no va a superar a la generación de sus padres sino que va estar bastante por debajo en cuanto a economía, seguridad y garantía de futuro. ¿Por qué ha sucedido esto? La generación de los que ahora están en los 30 años, la del boom universitario en España, se queja de que los han formado para un mundo que no existe. España es un país con una de las tasas más bajas de empleo cualificado y donde tener contactos es mucho más eficaz que una segunda página en el currículum.

Ante esta situación sólo les queda tres opciones: 1. Emigrar para trabajar, con el consiguiente desarraigo personal y pérdida para el país que los formó; 2. Trabajar con unas condiciones por debajo de sus expectativas y con jefes menos cualificados; 3. Esperar en el hogar paterno propiciando una infantilizando muy negativa a todos los personajes de la parodia. Como ironizan ellos, no pueden permitirse el lujo de ser explotados, ni de ser mileuristas, ni de cabrearse con su jefe, ni de poder mandar a paseo a sus padres. Además de que, con la última Reforma Laboral, difícilmente van a poder llegar a los años de jubilación, si es que han empezado a trabajar.

La cuestión se agrava si nos introducimos en la dimensión antropológica, existencial y social de tal situación. El sentimiento de fracaso y rebeldía de los jóvenes, con sus consecuencias psicológicas y sociales, está un tanto amortiguado por la función de colchón que cumple la estructura familiar española. Pero su realización existencial como personas y su papel de motor social en los cambios que esta sociedad necesita, se resiente gravemente, para perjuicio de ellos mismos y de la propia sociedad. Además de algo tan personal e importante como que la dependencia económica impide la creación de descendencia, con el consiguiente problema de la escasa natalidad. Sería interesante un estudio sobre cómo influye la percepción de la crisis en la natalidad.

Como consecuencia de esta situación ha aparecido el Movimiento 15-M, que como en todo proceso asambleario es difícil de discernir las causas y parámetros auténticos del mismo. Normalmente, el radicalismo en una sociedad democrática (y la española lo es, no lo olvidemos) no suele tener una dimensión muy operativa. Se puede ser radical en una dictadura, pero hay que ser evolucionista en una democracia, por imperfecta que sea. Y así, los indignados están en una nebulosa anti-partidos peligrosa y posiblemente con poco futuro. Me viene a la mente la famosa tesis XI de K. Marx (contra Hegel y Feuerbach): Lo importante no es sólo entender el mundo, sino transformarlo. Frase que generalmente ha sido muy simplistamente aplicada por desconocimiento de la dialéctica, porque si realmente queremos cambiar el mundo más nos vale primero entenderlo. Lo que nunca ha sido fácil y hoy menos que nunca. Como todo fenómeno atractivo mediáticamente (y el 15-M lo es) los medios de comunicación se ceban en él golosamente y los protagonistas tienen su momento de gloria. Ya no hablemos de todos los intentos manipuladores (políticos, económicos, religiosos y de todo tipo de pelaje) que surgen en su entorno. Ojalá me equivoque y el Movimiento 15-M se consolide y sirva como acicate al aletargamiento sociopolítico que nos invade, porque muchas de sus propuestas son posibles y convenientes, como la poca representatividad de los políticos y la injusticia de la ley electoral, amén de otras reivindicaciones ya sugeridas en este texto.

Sin embargo, está claro que la situación actual es compleja y complicada. Hoy no sirven los esquematismos simples, más propios de una mercadotecnia cutre que de una actitud reflexiva y de veras transformadora. Hay que ser rigurosos y no dejarse llevar por emociones espontáneas o fraseologías rotundas que supeditan la verdad a la sonoridad de la frase. Simplificar lo complejo es uno de los mayores errores que podemos cometer si queremos de veras una transformación social en estos momentos. Aunque es bien cierto que la historia avanza a través de síntesis inteligentes y audaces, y en esto los jóvenes no sólo son imprescindibles sino los auténticos protagonistas.

Profesor de filosofía


sábado, 10 de diciembre de 2011

la crsis del psoe

MARIANO Berges 10/12/2011

Si algo positivo tiene esta omnipresente crisis es la cantidad de interrogantes que ha generado y la evidente necesidad de una profunda reflexión por parte de todos los agentes sociales, especialmente los partidos políticos. Personalmente, me interesa la reflexión por parte del PSOE, a la que me sumo por obligación política, que desde Aristóteles es la más moral de todas las obligaciones.

En estos momentos, tras la debacle del 20-N, el PSOE anda a la búsqueda de un líder para convertirlo en secretario general y, tras los cambios de unos nombres por otros, esperar a ver si hay suerte y en 2015 la victoria sonríe en la generales. Lógicamente y en cascada, sucederá lo mismo en regiones y provincias. Creo que es un craso error, pues el problema es mucho más grave y complejo.

En estos momentos son tres los conceptos que me interesa resaltar: 1. La crisis; 2. El análisis crítico de PSOE actual; 3. La hoja de ruta.

1. La crisis actual no es una crisis coyuntural sino sistémica y, como tal, no tiene arreglo: el modelo debe morir y nacer otro nuevo. No es tanto un problema de gobiernos como de modelos de sociedad. En España, por ejemplo, el problema de la crisis no es la deuda pública (700.000 millones de los 4 billones que debe el país), sino la deuda privada: bancos, empresas y familias. Por lo tanto, mantener el nivel de consumo actual es imposible. Hay que ser selectivo en los elementos sostenibles del Estado de bienestar, empezando por el empleo.

Se suele decir que los mercados han vencido a la política y a la democracia. Pero son los políticos los que toman las decisiones económicas. Son los políticos conservadores los que están colando su escala de valores con la coartada de la crisis. La izquierda europea está en minoría europea, por eso es tan importante llevar a Europa mayorías progresistas. No son tanto los gobiernos los que están cambiando, sino las sociedades y sus estructuras. Los gobiernos conservadores son causa y consecuencia de los cambios socioeconómicos actuales.

2. Tras la derrota histórica del 20-N, la mayoría de los dirigentes socialistas ha elogiado a un buen candidato, a un magnífico programa y a una campaña extraordinaria. ¿Sólo Zapatero y la crisis explican una derrota de tal calado? La táctica del avestruz es la mejor manera de no levantar cabeza. Lo primero e imprescindible, para curarse, es hacer un buen diagnóstico. Y el párrafo anterior ni es verdad ni es un buen diagnóstico. El PSOE tiene grandes carencias de contenido, de discurso, de estrategia y de líderes. Por este orden. Por lo tanto, me parece totalmente incorrecto tanta prisa por encontrar un líder.

Posiblemente, el PSOE esté enfermo de poder. Se ha acostumbrado excesivamente a él. Se ha aislado de la sociedad y los ciudadanos. Cuando se está mucho tiempo en el poder se pierden las referencias de lo que está bien o no; uno se llega a sentir en su sitio natural, puesto que dos elementos claramente democráticos lo han colocado allí: su partido y los electores. La corrupción no es más que la elevación a "n" de esta falta de referencias. Ya Lenin se preguntaba ¿El poder, para qué? Desde luego que no para uno mismo, sino para la transformación social empezando por los más vulnerables.

3. Como hoja de ruta, creo que urgentemente habría que celebrar una Convención organizada en red por todo el país, con tiempo y sin prisas. Esta Convención analizaría la sociedad actual, sus características, sus demandas y sus principios de solución. Y entre esas características actuales está la nueva Europa, un renovado Estado con una organización territorial igualitaria y solidaria y una enriquecida Democracia. Y tras ello, el perfil del líder o líderes necesarios. ¿Por qué tanta prisa y a quién le favorece esta prisa? A la organización socialista, no; a algunos listos, posiblemente.

PARA FINALIZAR, no se me ocurre mejor cita que la que usa Kant para definir la Ilustración, uno de los intentos transformadores más serios del género humano y que desde aquí reivindico. La define como sapere aude (atrévete a pensar). Hay que atreverse a más democracia, a más participación. Si para ello, hay que demorar la elección de el/los líder/es, demórese y elaboremos una estrategia que tenga en cuenta los trepidantes cambios que están teniendo lugar cada día. El mejor líder será el que tenga más sabiduría, ética y generosidad, unido a una gran capacidad organizativa, buena inteligencia emocional y mucha atención a los detalles. En definitiva, una estrategia inteligente de la organización para llegar a un líder inteligente.

Profesor de filosofía

jueves, 17 de noviembre de 2011


Mañana es el último día de campaña electoral el sábado a reflexionar el que tenga que hacerlo y el domingo es la gran fiesta de la democracia

¡¡¡¡¡¡TODOS A VOTAR!!!!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

debate cara a cara PP PSOE


El pasado lunes en el debate cara a cara del PP y PSOE Rubalcaba Y Rajoy, el candidato del partido popular no hizo más que aprovechar las desgracias de la crisis de este aun gobierno socialista para arremeter contra el candidato de dicha formación política.
Sin embargo el Sr. Rajoy no respondió ninguna de las preguntas que le hizo Rubalcaba sobre su “programa oculto”, se limito a atacar al PSOE y al gobierno casi gratuitamente y a no responder a nada que se le preguntaba

sábado, 5 de noviembre de 2011


El PSOE demostró ayer que para obtener el mejor resultado electoral posible ante un pronóstico adverso debe hacer una campaña explicativa. A lo largo de estos días deberá justificar las decisiones anticrisis adoptadas durante estos últimos cuatro años y tratar de convencer de que el recetario que ofrece Rajoy no ofrece garantías para salir de la mala situación económica y además se sustenta en una "mentira". Y en ello se esmeraron ayer sus candidatos al Congreso y al Senado por Zaragoza, Pilar Alegría y Juan Alberto Belloch, quienes contaron con el respaldo del secretario de organización del partido, y líder de los socialistas aragoneses, Marcelino Iglesias.

"Los cambios de Gobierno no resuelven los problemas económicos. El PP sustenta su discurso sobre una gran falacia", apuntó Iglesias. "Una gran mentira" redondeó Belloch, para quien el PP no da ni una sola propuesta para salir de la crisis a lo largo de sus 212 páginas de programa. Y no se puede reactivar la economía "bajando impuestos y aplicando recortes". Iglesias puso un ejemplo para explicar su argumento: en Reino Unido o en Portugal la llegada de gobiernos conservadores no palió la crisis y solo sirvió para aplicar severos recortes. En la misma línea incidió Alegría: que "A los socialistas nos ha tocado gobernar en un momento complejo y tomar decisiones duras. Sabemos que no son momentos fáciles para las candidaturas socialistas, pero hemos tomado decisiones, hemos asumido la responsabilidad que nos correspondía y hemos evitado que España esté hoy como Grecia".

AGUDIZA LOS PROBLEMAS Belloch apuntilló indicando que el PSOE tomó la decisión de recortar un 5% el salario de los funcionarios mientras que en Grecia el recorte ha sido del 30% y se han despedido a 130.000 personas. "La derecha no resuelve los problemas, solo los agudiza", sentenció. Todos ellos pusieron ejemplos de que en cinco meses de gobierno popular en muchas comunidades, entre ellos Aragón, los problemas no solo no se han paliado, sino que han aumentado.

Los candidatos socialistas insistieron en que el mayor garante del Estado de bienestar, en un momento en el que la situación económica lo amenaza, es un gobierno socialdemócrata. "A la derecha la igualdad de oportunidades le produce cierta urticaria", señaló Iglesias. "Los ciudadanos esperan una respuesta desde la socialdemocracia, una respuesta solidaria y de justicia social, para que nadie quede atrás", apostilló Alegría.